CASA DRACO

Tenerife

Obra completada: 2020

 

La idea principal de la vivienda se desarrolla a través de su forma en ‘L’, que sirve para distribuir las diferentes estancias y crear unas zonas de día que se abren de forma de forma decidida hacia el exterior. De esta manera, y aunque se trata de espacios diferenciados, uno de los principales conceptos del proyecto es la gran amplitud y las zonas diáfanas que permiten esa unión entre exterior e interior. 

Esta unión está especialmente reforzada en la zona de día que se abre directamente hacia el exterior, en el espacio principal, se sitúa la zona de agua y en el secundario se plantea un gran comedor.

La piscina, situada en el exterior, se plantea como un elemento que da contraste a lo que es el conjunto de la casa, pues su tono oscuro juega con el reflejo del cielo en el plano del agua y el drago centenario que se situaba en la parcela.

Para ubicarnos en el área nocturna de la vivienda, dedicada al descanso y al relax, debemos desplazarnos hasta el lado contrario de la casa, aportando total privacidad. Estos espacios discurren a través de un pasillo que le da la espalda a la zona más ‘viva’ y con más actividad de la casa, pero permitiendo la entrada de luz natural gracias a una línea de vidrio en la parte superior.

Los materiales y colores que conforman la zona de noche, aportan orden y relajación a diferencia de la zona más frecuentada de la casa. A su vez, los colores y materiales utilizados en esta zona de dormitorios y estancias de descanso se asemejan a los que componen el exterior de la vivienda visto desde la calle, reforzando esa conexión entre el interior y el exterior.

fotografía: Jose Oller